
El complejo conflicto colombiano debe analizarse desde tres ángulos distintos y complementarios: como un problema integral que genera consecuencias de Orden Público, de Seguridad y de Defensa Nacional.
Se estima que la entidad de este conflicto, tanto por los factores y circunstancias que lo mantienen y magnifican, como por el hecho de que -en funcion de tales- bien puede agravar mas la situación nacional de Colombia y proyectarse a otros países latinoamericanos, constituyendo razón veraz para una activa preocupación solidaria.